Las bolsas retractiles se utilizan sobre todo para el envasado de productos cárnicos y cocidos (jamón, paleta, carne cocida) una vez envasado el producto en este tipo de bolsas, se extrae el aire del interior y se sumerge a 30 grados aproximadamente por unos 3 segundos para que el material se retraiga y se adapte al producto reducción la pérdida de fluidos.
Entre sus ventajas podemos encontrar la pasteurización y la cocción a unos 85ºC sin perder textura y propiedades.